Se permite la risa, la duda, la espera, los llantos, la prisa, se permite el estar, el huir, el ir y venir, se permite sin paréntesis el seguir, el andar, el creer, el confiar, se permite una angustia incompleta que empieza; pero debe apagarse con extintores de papel, para que no logre avanzar.
Maga
sábado, 9 de julio de 2011
A poco ella
A poco ella, que se rodea de mucha gente, que se divierte de pasar de un lado a otro, de un lugar que lo ve lejos; pero sigue cerca, de escuchar las distintas lenguas. A poco ella, que se mezcla con personajes dibujadas en ilustraciones de la infancia. A poco ella, que está una vez en la cuenta regresiva de días inciertos. A poco ella, que mira a los tres espadachines que la cortejan y aún no se asusta, lo disfruta, se ríe, sueña e imagina. A poco ella, que sus pies descalzos los deja dentro de la arena, mientras disfruta de la brisa nocturna.
Maga
Maga
martes, 5 de julio de 2011
Un doble de ti
Me he topado en las calles de Gaudí con un doble de ti. Un doble en mirada, que va desvistiéndome. Un doble en sonrisa, que me llega fuerte. Un doble de espalda, que lo veo y me confundo, porque me recuerda a ti, un doble quizás en olor y sabor porque igual que tú, tiene el mango en sus venas. Un doble, de tu mismo idioma y acento porque viene de allí, de ese lugar donde el mar tiene diversos colores azules. Un doble de voz, eso no lo sé, aún no la he escuchado, tu voz es aguda, varonil y difícil de repetir. Lo cierto es que este doble, que he conseguido se parece mucho a ti. Un doble esencia y de alma, que no se asemeja a la tuya, pero que al mirarlo me conecta, transciende, sin saberlo. Un doble de pasos suaves, silenciosos, de mirada fija y concentrada. Un doble que puede ayudarme a cerrar ese círculo, que aún ha quedado abierto.
Maga
Maga
domingo, 3 de julio de 2011
Ciudad Hechicera
Turistas que va y vienen, se detienen a fotografiar lo bello de la ciudad hechicera.
La luz que baña, las callejuelas que acobijan a los músicos, que con sus sonidos seducen a los viandantes que visitan la ciudad hechicera.
Pintores, poetas, filósofos, cineastas, escritores, arquitectos y músicos que levantaron a la ciudad hechicera, y que ahora suenan sus nombres en todo el mundo.
Lengua distinta, diferente, de pisada fuerte en la ciudad hechicera.
Ciudad de pasos transitorios, que atrapan los corazones de los viajeros, por su aire, su luz, su sol, su mar, su vida, sus calles, plazas y vías. Ciudad hechicera, que no para de recibir gente, gente de todo el mundo, que se desvive por la belleza de esa ciudad hechicera.
Maga
La luz que baña, las callejuelas que acobijan a los músicos, que con sus sonidos seducen a los viandantes que visitan la ciudad hechicera.
Pintores, poetas, filósofos, cineastas, escritores, arquitectos y músicos que levantaron a la ciudad hechicera, y que ahora suenan sus nombres en todo el mundo.
Lengua distinta, diferente, de pisada fuerte en la ciudad hechicera.
Ciudad de pasos transitorios, que atrapan los corazones de los viajeros, por su aire, su luz, su sol, su mar, su vida, sus calles, plazas y vías. Ciudad hechicera, que no para de recibir gente, gente de todo el mundo, que se desvive por la belleza de esa ciudad hechicera.
Maga
Si yo fuera ella
Si yo fuera ella, la soledad no me daría miedo.
Si yo fuera ella, le daría puñaladas al traidor.
Si yo fuera ella, me dejaría de engañar a mí misma.
Si yo fuera ella, me permitiría ser tonta.
Si yo fuera ella, no dudaría en marchar.
Si yo fuera ella, no seguiría enganchada al pasado.
Si yo fuera ella, me daría más espacio a mí.
Si yo fuera ella, no gritaría al mundo tantas palabras sin sentido.
Maga
Si yo fuera ella, le daría puñaladas al traidor.
Si yo fuera ella, me dejaría de engañar a mí misma.
Si yo fuera ella, me permitiría ser tonta.
Si yo fuera ella, no dudaría en marchar.
Si yo fuera ella, no seguiría enganchada al pasado.
Si yo fuera ella, me daría más espacio a mí.
Si yo fuera ella, no gritaría al mundo tantas palabras sin sentido.
Maga
Julio
Mes que dio vida, que me enseño a andar, a respirar, mes de muerte, dolor y vida a la vez. Mes de pocas letras, sonidos y noches, con mucho sol, de verano, mes donde descubres muchas cosas, mes de inicio, mes de pruebas. Mes donde la brisa se hace más seca y el sol te quema, mes donde arrancamos a volar, mes de principios, de respuesta recién formuladas, mes de decisiones, mes donde no dependo de mi misma, sino de otros, mes intranquilo, mes que da paso a un año más.
Maga
Maga
viernes, 1 de julio de 2011
Palabras de Santiago Gamboa, escritor colombiano.
Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen cuarenta y
pico, incluso cincuenta y pico, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales.
Hermosamente reales.
Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a
casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa...
Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como
ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún
visitante.
Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles,
de Bob Dylan.... Herederas de la "revolución sexual" de la década de los 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción.
Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar que le cantaron unas cuantas
verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al
hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja.
Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos
engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con
suéter de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o sábado después de bailar.
Hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo. Aquí hay algunas razones de por qué una mujer de más de 45 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte.... "Qué estás pensando?" No le interesa lo que estás pensando.
Si una mujer de más de 45 no quiere mirar un partido de fútbol, ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más de 45, se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere.
Son muy pocas las mujeres de más de 45 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace. Una mujer de más de 45, tiene cubierta su cuota de relaciones "importantes" y "compromisos". Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo.
Las mujeres de más de 45 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Tienen suficiente seguridad
en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Solo una mujer más joven e
inmadura puede llegar a ignorar a su mejor amiga.
Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti.
Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 45 y por
múltiples razones.
Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 45, inteligente, divertida y sexy hay un hombre con casi o más de 50... pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años y haciendo el completo ridículo.
Santiago Gamboa
pico, incluso cincuenta y pico, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales.
Hermosamente reales.
Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a
casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa...
Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como
ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún
visitante.
Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles,
de Bob Dylan.... Herederas de la "revolución sexual" de la década de los 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción.
Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar que le cantaron unas cuantas
verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al
hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja.
Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos
engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con
suéter de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o sábado después de bailar.
Hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo. Aquí hay algunas razones de por qué una mujer de más de 45 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte.... "Qué estás pensando?" No le interesa lo que estás pensando.
Si una mujer de más de 45 no quiere mirar un partido de fútbol, ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más de 45, se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere.
Son muy pocas las mujeres de más de 45 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace. Una mujer de más de 45, tiene cubierta su cuota de relaciones "importantes" y "compromisos". Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo.
Las mujeres de más de 45 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Tienen suficiente seguridad
en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Solo una mujer más joven e
inmadura puede llegar a ignorar a su mejor amiga.
Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti.
Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 45 y por
múltiples razones.
Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 45, inteligente, divertida y sexy hay un hombre con casi o más de 50... pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años y haciendo el completo ridículo.
Santiago Gamboa
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