viernes, 6 de febrero de 2015

Y fue así

Y fue así como las gaviotas decidieron volar sobre las rocas, sin mirar hacia abajo emprendieron, su viaje y con la orientación del sol siguieron para alcanzar un alto vuelo, ahora la gaviota mayor se encuentra perdida en algún lugar del caribe intentando sobrevivir a la soledad. 

Maga 

Viento

Sopla una ráfaga de viento que viene del norte y mueve las hojas de los arboles, originando una gran sinfonía, que hace un juego de baile del reflejos de esas mismas hojas, en el piso arenoso donde se posa ese gran árbol, donde  a las 5y30 de la tarde el sol le hace el amor a las ramas de ese árbol y se funde para crear la sinfonía de las sombras . 

Maga 

Sin sentido, sintiendo



Y fue así como ella sin sentido, sintiendo marcho, con unas grandes alas en la espalda, con sus escamas, con sus muslos de caballo, se transformo en un animal que volaba, nadaba y corría al mismo tiempo sin miedo; pero sin sentido sintiendo, se fue alejando que ella no quería , que rechazaba, que no se perseguía ningún sueño en el. 

Maga 

¿Qué es la libertad real?

No existe concepto para “La libertad Real” no hay respuesta solida que aclaré está pregunta.

Libertad real, no tenemos libertad ni si quiera para escoger  a nuestros padres, pero si somos libres para escoger las acciones de nuestra vida, de allí parte la “Libertad Real”, cuando nos desapegamos el cuerpo de nuestra mente, allí empezamos a construir la libertad real.

Maga  

En mi otra isla

En mi otra isla, se ve la silueta rojiza de mi isla, ella callada esta de frente. Una isla que es más pequeña que esa gran isla, donde el viento modifica todo, incluso el vuelo d elas gaviotas, una isla donde te olvidas de lo que hay en esa isla, una isla de grandes salinas, de carreteras solitarias, tostros tostados por el sol y una playa pasiva y azulita para tumbarse en la lisa arena y disfrutar desnuda. 

Maga 

El hombre

Un hombre de 41 años de edad, esbelto, de reflejos blancos, canas que sobresalen de su larga barba, con su pelo corto, un hombre caraqueño que ha vivido en la selva de concreto, llamada “La gran Caracas”. Ese hombre sabio, pero cansado, viaja a una isla, donde visualiza, los picos de las montañas de San Francisco de Macanao, con el mar de frente y la silueta de lejos de Margarita, imagina su vida y escapa para llenarse de esa hermosa isla.

Maga  

Doblegarse

Ella es tan distinta a él, el es tan distinto a ella, a ella le gusta el silencio, contemplar el sonido del viento, ver los diversos colores de la naturaleza, el sonar o el choque del viento con las hojas de los arboles, y escuchar el sonido que genera. Ella sabe de sinfonias, el de alta mar, de las corriente, de la sonrisa que hacen las estrellas de noche. Ella desconocia lo pintorezco del paisaje, de la formación de las montañas, del recorrido de los peces, el le enseña, ella le enseña, ella lo nutre, el la nutre a ella, ellos no se agotan de enseñarse el uno al otro; pero son distintos. 

Maga