miércoles, 25 de julio de 2012

Suelos adoquinados


Suelos adoquinados brillantes que reflejan las tristezas y alegrías de las estatuas que decoran la ciudad. La farola más cálida se ve en el suelo, con los pasos de los viandantes se producen los sonidos que hacen que las estatuas muevan sus cuerpos. Al caer la lluvia las huellas se borran  y no queda nada. 
Maga 

Anoche soñé contigo


Anoche soñé contigo,
soñaba que me decías palabras bonitas.
Anoche soñé contigo,
la tormenta era fuerte, pero me abrazabas y todo pasaba.
Anoche soñé contigo,
tu mirada me desmantelada. 

Maga

jueves, 12 de julio de 2012

Ella


Ella que siempre esquiva la pregunta.
Ella revoltosa del amor.
Ella de esencia verdadera
Ella escritora de este mundo.
Ella defensora de lo ajeno.
Ella de piernas fuertes.
Ella escapista de la duda.
Ella contradictoria sensata.
Ella ilusoria del querer.
Ella una niña constante.
Ella que se encuentra en su mirada.
Ella vestida de colores espaciales.
Ella un olivo en medio de una montaña.  
Ella idealista de la vida.
Ella absurda velozmente.
Ella sonriéndole a la vida.
Maga  

Ritmo innato


Ritmo de tus venas, que con una caricia se acerca a mí, sin detención se propaga como una epidemia en mi corazón. Innatamente el ritmo se apodera de mi memoria, esa respiración que noche a noche me susurra el pasado lejano, el presente cerca y el futuro incierto. Un ritmo sabio que me conoce, que me desnuda, que hace que juegue con mis manos, a la sustitución de tus caricias, dadas en otro tiempo, en otro espacio, con otro ritmo, pero siempre innato. 
Maga 

En lo visual


Objeto tangible sin poderlo tocar. Una mirada que atraviesa el objetivo de una cámara, que palpita, la luz del sol entra por el visor y con una lenta velocidad baña el objeto que danza  frente a ella. Una mirada, con unos ojos grandes, de largas pestañas que se detiene, mira fijamente a cámara y va moviéndose de un lado a otro, en lo visual lo vemos, a la distancia; pero sabemos que puede estar cerca con su mirada.
Maga  

lunes, 2 de julio de 2012

Hombre de Goma


Hombre de goma, no te consigo. Te repites en el silencio de mi mirada, te veo desenfocado por las calles de mi ciudad hechicera. Te escojo desde lo alto del rascacielos más imponente de la avenida. Te veo pequeñito, a lo lejos, sin armaduras, derrotado, intranquilo. Como siempre vas con tu capa hecha de goma, tratando de rebotar las flechas que la vida  te envía. Hombre de goma, como extraño tu sonrisa que junto a la mía todo se hace más fácil. Hombre de goma extraño tus palabras, tus idas y venidas, tu compañía.
Maga 

Y nos dijimos adiós


Y nos dijimos adiós, como dos niños que culminan la  primaria, para pasar a la adolescencia.
Y nos dijimos adiós, mientras nuestras manos entrelazadas, se iban separando.
Y nos dijimos adiós, tras un llanto cesante que le ganaba a la lluvia.
Y nos dijimos adiós, aquella noche de octubre, escondidos en ese sótano oscuro.
Y nos dijimos adiós, sin el respiro de un retorno.
Y nos dijimos adiós, frente a la luna que se encubría tras Ávila.
Y nos dijimos adiós, sin decirlo en palabras solo en las miradas que atravesaban el espejo.
Y nos dijimos adiós, sin estar consciente de lo que podía ocurrir.
Y nos dijimos adiós, bajo la sonrisa de esa despedida fugaz. 
Maga