sábado, 28 de abril de 2012

Perdedor


Perdedor, has perdido la sirena de tu imaginación. Perdedor has dejado esfumarse a una región lejana, la sonrisa de ella, que dispuesta a sufrir se ha cansado, se ha rendido, ha cogido sus maletas y se ha marchado sin decirte adiós. Perdedor, cobarde de la vida, solitario absurdo, cuerpo desgastado, olor ha guardado, has dejado la batalla a medio camino. Perdedor, has desaprovechado la complicidad que sólo ella te ha podido dar. Perdedor has dejado que esa chica única te robe el aliento y se olvide de ti. Perdedor abusaste del corazón de esa valiente guerrera que podía llevarte a tocar las estrellas. Perdedor te has perdido de  vivir una bonita historia. Perdedor eres un traidor.

Maga 


“Ella es tan complicada, que hasta para sostenerse las tetas, usa el sujetador más difícil de quitar”.  

Ellos y nosotras


Ellos que con su testosterona hacen en nosotras una atracción divina. Nosotras que con nuestros ciclos mestruales, hacemos en ellos una confusión perenne.  Ellos que quieren vivir en paz; sin que nada ni nadie los molesten; y nosotras que la paz la rechazamos, estamos dispuestas a sufrir para ser feliz. Ellos que son malos catadores del vino, no lo eligen sólo lo toman, así sea para que la resaca los hago olvidar el mal humor. Nosotras que somos unas etnólogas, nos perdemos en el olor de la buena uva. Ellos que son tan prácticos, y se ligan hasta la vecina. Nosotras que la practicidad no la conocemos, nos encanta complicarnos la vida.  Entre ellos y nosotras, no hay mejor; pero lo que sí existe es que nosotras tenemos  alma y por eso sentimos tanto.

Maga  

Ruidos


Ruidos enmascarados que se apoderan de mi locura, cuando con la hierba maligna me hacen escuchar voces y frases que no existen. Ruidos que se apoderan del delirio de la conciencia y hacen un baile extremo de ideas surreales. Ruidos que viajan en la mente perversa de mi demencia, haciendo que tu rostro se multiplique, que sienta tus besos, tus manos adentrándose muy profundamente en mí.  Ruidos que me perturban, me hacen llegar a la paranoia de confundir lo real con lo imaginario. Ruidos que escucho de noche, como gritos de auxilio que me pides enfurecido por mi lejanía continua. Ruidos que me envuelven para querer salir corriendo a buscarte, cuidarte y amarte. 

Maga 

Perdón


Perdón por ser una cobarde y huir de ti.
Perdón, por no creer en el destino de los dos.
Perdón, por dejar tú mirada atrás.
Perdón, por querer sustituirte de este lado del mundo.
Perdón, por no desafiar al tiempo y quedarme de este lado.
Perdón, por no querer ser tu princesa.
Perdón, por no creer en cuentos de hadas.
Perdón, por abandonarte en tus momentos crudos.
Perdón, por no ser perfecta para ti.
Perdón, por ser una mujer egoísta.
Perdón, por no responder a tus preguntas.
Perdón, por no quererte como ella.
Perdón, por no seguirte hasta el fin del mundo.
Perdón, por tener tanto miedo ha construir una vida contigo. 

Maga 

Te encuentro


Te encuentro en cada gota de la lluvia que cae en está ciudad encantada. Te encuentro en el olor de mis almohadas, que aunque han sido usadas por otros, solo tú puedes rozar mi rostro. Te encuentro en las miradas de los músicos del metro, que con sus instrumentos me hacen viajar hasta ti. Te encuentro en mis personajes creados a medianoche, cuyo testigo es la linda gata Luna. Te encuentro entre las nubes, volando en el cielo. Te encuentro en el mar mediterráneo,  que sereno, me muestra tu cuerpo. Te encuentro en las calles de Gaudi, con tu sonrisa llena de luz. Te encuentro entre las líneas del chat,  que es lo poco que nos queda. Te encuentro entre las fotos del pasado; que me rememoran lo especial que eres. Te encuentro en cada pensamiento de mi inconsciente, haciéndome saber que solo tú me has hecho vibrar. Te encuentro entre las sombras que se dibujan en la noche. Te encuentro en la sonrisa del sol y en la tristeza de la luna; pero siempre te encuentro.  

Maga 

¿Qué eres?


Eres un bohemio perdido o a veces un intelectual no valorado. Quizás un músico frustrado; pero otras tantas un poeta soñador, que dibuja en melodías una historia propia. De poco en poco, eres un hombre altivo, y otras un ser humilde. De tanto en tanto, eres un hombre de dos rostros, y otras un chico común. A veces eres un tipo valiente, y te contradices cuando chocan dos razones contrarias que no te hacen saber lo que quieres. Eres un reptil y otras veces un felino, en minutos te conviertes en un encantador de serpientes, y otras en un domador de leonas.  Eres una preciosa coincidencia, un abstracto divino, una sombra pérdida, una huella repetida. Eres el mayor escapista que me he topado en esto que algunos llaman vida.

Maga